02 September 2009

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BY Casa Colibri No comments

EL PRINCIPIO THE BEGINNING


El Trabajador Católico de Hostotipaquillo inició con la inquietud de responder a las necesidades de la vida rural en México y vivir en solidaridad con esta realidad. Inspirados en crear un mundo mejor, buscamos formar comunidad y construir el reino de Dios a través de los envangelios.
Aceptamos el llamado de Dios a trabajar por la paz en un mundo lleno de violencia, a servir a nuestro prójimo en un mundo de egoísmo, a vivir una vida sencilla en un mundo materialista. Reconocemos que el Creador nos ha encomendado su creación y es nuestra responsabilidad cuidarla por medio del respeto, reverencia, y amor para toda persona, cultura, y creación. Consideramos importante cultivar y cuidar la tierra, desde una perspectiva ecológica, ya que es un regalo de Dios que nos sustenta y sostiene.


The Hostotipaquillo Catholic Worker began with the desire to respond to the needs of rural life in Mexico and to live in solidarity with this reality. Inspired to create a better world, we seek to form community and build the kingdom of God as written in the gospels.

We accept God´s call to work for peace in a world filled with violence, to serve our neighbor in a world of rugged individualism, to live simply in a world of materialism. We recognize that the Creator has entrusted us with this world, and it´s our responsibility to care for it with respect, reverence, and love for all people, cultures, and all of creation. To that end, we place importance on making decisions with an environmental focus, and cultivating and caring for the land, as it is God´s gift that feeds and sustains us.




NUESTRA HISTORIA
OUR HISTORY
El Trabajador Católico fue fundado en 1933 en Nueva York por Peter Maurin y Dorothy Day como un movimiento laico. Los fundadores vivieron y trabajaron basados en la caridad que Jesucristo nos pide en el evangelio:
“Tuve hambre y ustedes me dieron de comer; tuve sed y ustedes me dieron de beber. Fui forastero y ustedes me recibieron en su casa. Anduve sin ropas y me vistieron. Estuve enfermo y fueron a visitarme. Estuve en la cárcel y me fueron a ver.ˮ (Mt 25 : 35-36) El Trabajador Católico anhela una comunidad sin violencia que no dependa de las instituciones para responder a las necesidades de los pobres y marginados. De ahí parte la necesidad de regresar a las “raicesˮ de una vida sencilla donde se resalten los valores comunitarios que aun se encuentran en la vida del campo y han sido tan rechazados por nuestra sociedad moderna.

Aunque la mayoría de las comunidades del Trabajador Católico han surgido en las ciudades, existen también algunas comunidades que se han enfocado en vivir los valores del Movimiento en un ambiente rural. De esta manera se busca propiciar un intercambio entre la realidad campesina y urbana. Decía Peter Maurin, “Necesitamos comunidades agricolas para transformar a los académicos en trabajadores y a los trabajadores en académicos.ˮ

The Catholic Worker was founded in 1933 in New York as a lay movement by Peter Maurin and Dorothy Day. Their life and work was based on Jesus’ teaching in the Gospel, “I was hungry and you gave me food; I was thirsty and you gave me drink. I was a stranger and you welcomed me. I was naked and you clothed me. I was sick and you cared for me. I was in prison and you visited me.” (Matt 25: 35-36) This work is realized today in a variety of ways, including houses of hospitality, soup kitchens, food and clothing distribution, and free clinics. The Catholic Worker aspires to be a community of nonviolence, remaining independent of institutions, in its efforts to respond to the needs of the poor and marginalized. This the founders called Christian personalism. To this end, we see the need to return to the “roots” of a simple life, adopting community values that are found in rural life and that have been so rejected by our modern society.

Although the majority of Catholic Worker communities have been established in cities, there also exists a tradition of farming communities, helping to create a bridge within the movement between the realities of rural and urban life. As Peter Maurin said, “we need farming communities in order to transform the scholars into workers and the workers into scholars.”



CASA COLIBRÍ HOY
CASA COLIBRÍ TODAY
Casa Colibrí se fundó en Hostotipaquillo el 25 de Agosto del 2007 por Manuel Hernandez y Jorge Manly. Forma parte de una red de casas hermanas de la comunidad del Trabajador Católico de Los Angeles, CA. Desde el principio, nuestro trabajo ha encarnado la filosofía del Trabajador Católico de ¨construir una nueva sociedad dentro del caparazón de la sociedad antigua.¨ Construimos la casa con nuestras propias manos, usando las ruinas de una casa de adobe de más de 200 años de antiguedad.
El vivir en una area rural, en un país empobrecido nos da oportunidad de ver lo que nos rodea con otros ojos. Los recursos, materiales, ropa, utensilios, y otros objetos se ven con valor y no como basura. Por ello creemos y valoramos el uso y reuso de las cosas y reciclamos todo lo que nos sea posible. Vemos un gran contraste con el estilo de vida de los paises ricos donde se desperdicia tanto. Creemos que no es sólo cuestion económica y ecologica, sino que nos da un sentido de independencía encontra del consumerismo y las grandes corporaciones.
El vivir y trabajar en una zona campesina también le da un significado especial a la frase: ¨Danos hoy nuestro pan de cada día¨ Durante la semana deshierbamos la hortaliza, preparamos la tierra, recogemos los huevos y cosechamos los vegetales que usamos para las comidas de cada día. Después de la comida damos la bienvenida a niños y adultos en nuestra casa para impartir clases de inglés. También participamos en la Casa de la Cultura con clases de Baile Folklórico y arte.

Estamos conscientes de lo necesario que es construir comunidad, por ello, oramos juntos, tenemos mesas redondas, liturgias y la celebración de la Misa. De esta manera buscamos compartir las alegrías y tristezas y a su vez renovar nuestro compromiso de acrecentar la fe en el caminar diario.
Aunque lo que Casa Colibrí puede ser en un futuro nos rebasa, creemos que la manera en la que una comunidad crece es de forma natural y orgánica. Vemos la necesidad de integrarnos y crear lazos con la gente que nos rodea y aprender de las experiencias y sabiduría de la gente aquí en Hosto. Sabemos que esto se dará de forma natural y sin forzar las cosas, entendiendo que la verdadera transformación se crea poco a poco y únicamente con la bendición de la gracia de Dios. Dorothy Day dijo: ¨No estamos llamados a ser exitosos sino a actuar con fe¨.
Además de nuestro deseo de integrarnos más con la gente del pueblo aquí en Hosto, nuestra visión también incluye el construir el segundo piso para poder recibir a voluntarios y huéspedes. Poco a poco esperamos desarrollar más la hortaliza buscando ser más autosuficientes desde una perspectiva orgánica, incluyendo actividades como: elaboración de composta, abonos orgánicos, conservas de frutas y vegetales, un pequeño vivero para compartir con la gente, expandir el gallinero para la producción de huevo. En un futuro criar chivas y ¡tal vez una vaca!

Nuestro propósito a largo plazo es el poder realizar algunas de estas actividades con gente y campesinos del pueblo para crear cooperativas. También soñamos con crear un taller de cerámica usando recursos y arcilla local, para lo cual se necesita construir un horno de altas temperaturas.
Por supuesto que no podremos hacer todo esto solos, dependemos de las oraciones y el apoyo moral de familiares y amigos. Si te gustaría participar, contribuir o visitar Casa Colibrí, por favor comunícate con Manuel. Gracias por tomarte el tiempo de visitar nuestro Blog y no olvides visitarnos nuevamente en un futuro donde podrás ver nuevas historias y fotos.
Casa Colibrí was founded in Hostotipaquillo by Manuel Hernandez and Jorge Manly on August 25, 2007 as part of a network of sister houses of the Los Angeles Catholic Worker. We consider our highest priority to live a simple life in light of the gospels. To this end, we see the need to work with our hands, learn new skills, and apply them to daily life.

From the beginning, our work has brought to life the Catholic Worker philosophy of “building a new society in the shell of the old.” We built this very house with our own hands using the foundation and skeletal structure of a 200 year old casa de adobe. Living in a rural area, in an impoverished country, lends to an enlightened culture of regarding our surroundings with value rather than as waste or junk. Appliances, materials, clothes, and other objects get fixed and reused, in sharp contrast to the U.S. culture of the perceived need to throw out the old and buy new. The effects are not only economic and environmental, they also produce a sense of empowerment and independence from corporations.

Working and living on a farm also lends new meaning to the words, “give us this day our daily bread.” In a typical day, we will weed the garden, gather the eggs and harvest the vegetables that we will use in our meals that day. After lunch, we welcome children and adults into the house for English classes, as well as lead dance classes and art workshops at the local community center. Aware that community is what sustains us, we come together regularly for prayer, round table discussions, and liturgy, in order to share our joys and sorrows, and renew our commitment to our faith journey.

While the vision of what Casa Colibrí could be in the future far exceeds the current reality, we believe that the proper way for a community to grow is naturally and organically. We see a more integrated relationship with the larger community and increased friendship, participation, and wisdom from the people of “Hosto.” But it is not our duty to force this dynamic and we understand that true transformation and community is built slowly and only with the blessings of grace. As Dorothy Day said, “we are called not to be successful, but to be faithful.” In addition to integrating more into the larger community, our visions include: building a second floor to the house to welcome more guests and volunteers; expanding the farm, compost pile, and beginning a canning and preserving project; creating a community nursery for folks who would like to start their own backyard farms; and acquiring more chickens and possibly a few goats or
even a cow! Long-term goals include expanding the canning project into a cottage
industry/cooperative, and acquiring a kiln to teach classes in ceramics and eventually create a ceramics cottage industry/cooperative.
We cannot do this work alone. We depend on the moral support and prayers of friends and family. Please keep our humble community in your thoughts and prayers. If you would like to make a contribution or are interested in visiting and lending a hand, please contact Manuel. Thank you for taking the time to visit this blog and please keep visiting for more stories and pictures.

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