03 November 2009

Reflecciones de Margaret del Día de Muertos...con video! Margaret´s reflections on Day of the Dead...with video!

BY Casa Colibri No comments



Desde que llegué a California hace tres años comencé a sentir más conexión con la cultura Latinoamericana. Tuve la oportunidad de vivir la tradicional celebración del 2 de Noviembre, el día de los muertos. Siempre me impresionó la belleza, el color y el alegre espíritu con el que se celebra esta tradición que honra a los que han muerto. Anteriormente había visto lo mágico de este día: los altares destellantes con velas, flores de cempasúchil, calaveritas de azúcar, calaveras de papel mache, fotografías de familiares y amigos difuntos, el sonido de la música mientras se disfruta el olor y sabor de unos ricos tamales y pozole; los niños corriendo con sus caritas pintadas de calavera. Pero en realidad nunca había tenido la oportunidad de vivir la experiencia desde dentro, todos los preparativos y la organización que implica para crear este ambiente mágico… hasta este año. Lo que más me impresionó es lo mucho que se involucra la comunidad para hacer posible este día.


Por medio de la Secretaria de Cultura, Manuel recibió una cantidad de dinero que fue destinado para impartir talleres artesanales alusivos al día de muertos. Niños, adolescentes, jóvenes y adultos aprendieron a elaborar calaveritas de azúcar y de papel mache, flores de papel, el tradicional papel picado. Nos reunimos semanalmente con un grupo de personas del pueblo en Casa Colibrí para organizar y preparar el festival. La maestra María Cibrian cosió los vestidos y las madres de las niñas los pintaron a mano con diseños que simbolizan tierra, agua y animales, quedaron hermosos. Doña Cuca elaboró 100 faroles para la procesión reciclando botellas de plástico y los niños ayudaron en la decoración de los mismos. Teníamos tanta albahaca en la huerta que con la parte que quedó de las botellas hicimos pequeñas macetas donde la trasplantamos y la regalamos.

Durante la mañana del día del festival, los estudiantes de secundaria de Manuel ayudaron a decorar la plaza con más de mil pliegos de papel picado, la plaza y el altar lucían espectacular. Al ponerse el sol, comenzó la procesión desde el panteón hasta la plaza acompañada de flores y velas, cantando y rezando. Los maestros de ceremonias adecuadamente ataviados de la catrina y el catrín, dirigieron el festival. Ambos lucían como sacados de esas litografías del artista mexicano Guadalupe Posada. El festival en sí, reflejó la diversidad y creatividad de chicos y grandes. El mariachi de la localidad deleitó a la audiencia arrancando suspiros y animando a otros a cantar. Otras señoras que toman clases de baile en la casa de la cultura también se presentaron con una bella estampa de Nuevo León. Algunos estudiantes de secundaria presentaron una divertida obra de teatro alusiva al día de muertos. Otros jóvenes artistas creyeron conveniente hacer homenaje a Michael Jackson cantando y bailando al ritmo de ¨Thriller¨ que fue muy aclamado por el público. Una de las presentaciones más aplaudidas fueron los pequeños bailarines de Manuel quienes al ritmo de Sinaloa arrancaron silbidos, gritos y porras. (Ver video abajo) Indudablemente los más populares de la noche fueron los ¨viejitos¨. Esta tradicional danza del estado de Michoacán en la que los bailarines se visten con mascaras de viejitos y bailan con bastones tal y como si fueran ancianos, arrancó aplausos de toda la multitud que pedían a gritos; otra, otra, otra… y aunque no lo crean ¡Yo fui la viejita! Esto fue verdaderamente una bonita experiencia. Finalmente, Manuel subió al escenario para agradecer la participación de todos y cerrar el evento. Fueron entregados reconocimientos a las personas que de alguna forma u otra hicieron posible el festival. La gente se quedó un buen rato, disfrutando de los antojitos mexicanos, la convivencia, comentando lo bien que se la pasaron y expresando su deseo de volvernos a ver el próximo año… primeramente Dios.

Estoy muy agradecida por la oportunidad que tuve de vivir desde cerca este festival y todo lo que conlleva el hacerlo posible. El haber visto como una comunidad se organiza y trabajan juntos para mantener sus tradiciones y no dejarlas morir a la vez que se renueva la manera en que lo hacen.



Since moving to California three years ago and becoming increasingly connected to Latino culture, I´ve had the chance to experience the traditional celebration on November 2, Day of the Dead. I´ve always been struck by the beauty, color, and vibrant spirit that revolves around a day dedicated to those who have died. In the past I´ve experienced the magic of the day: altars brimming with candles, marigolds, sugar skulls, decorated skeletons, and pictures of loved ones who have passed; listening to live music while inhaling the smells of tamales and posole; the energy of kids running around with faces painted as skulls. But I never had the chance to experience all the preparation and planning that goes into creating all that magic…until this year. And what struck me the most was just how much community involvement was spurred in order to make this day possible.


Manuel received a grant which allowed him to hold several workshops on how to make all the traditional crafts associated with Day of the Dead. Folks from town made sugar skulls, paper mache skeletons, paper flowers, and papel picado (beautifully designed ¨cut paper¨). We held weekly meetings in the house to prepare the logistics of stage and sound for the music and dancing that would be performed in the main plaza. A friend made the dresses for Manuel´s folklorico dancers and the dancers´ mothers got together to hand paint each dress, using the stencils Manuel designed and cut symbolizing earth, water, and animal life. Another friend cut 100 Coke bottles in half and used papel picado to decorate the top halves to be used as candle holders. (We later used the bottom halves as temporary planters when giving away the basil plants that were taking over the garden.)


The morning of the festival, some local students helped decorate the plaza with over a thousand sheets of papel picado and decorated the plaza´s main altar using the crafts made during the workshops. In the afternoon, we processed from the cemetery to the plaza holding candles, singing and praying along the way. The night festivities were hosted by our masters of ceremonies, the skeleton couple, El Catrín y La Catrina, La Catrina´s outfit being topped off with a splendidly decorated hat modeled from the original metalwork design by Guadalupe Posada. The performances reflected the diversity and creativity of the community: a local mariachi band performed while the crowd sang along to every song, some women from a dance class at the local community center performed with their teacher, some young people put on an original play, and other young people thought it was an appropriate year to perform an homage to Michael Jackson´s ¨Thriller.¨ It turned out to be one of everybody´s favorites. Hands down the highlight of the night was Manuel´s folklorico dancers, prompting whistles and cheers from the crowd. (See video below!) Following the children´s dances was a traditional dance called Danza de Los Viejitos, in which several men wore masks and the traditional clothes of old men, and yours truly was the old woman! We had to act like shaky old folks, hobbling around on canes in the midst of a choreographed dance…what an experience! Finally, Manuel appeared on stage to give final remarks and thank yous, awards were given to the performers, and the crowd continued to talk, eat, and mingle amongst the altars.


I´m extremely grateful for the chance to have experienced so much of what made up this day, to have witnessed so much community created; seeing cultural traditions passed on and made new.




video



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