31 May 2014

A Time to Celebrate-- Tiempo para celebrar

BY Christopher Gorman IN , , , , , , , , , No comments


House members Chris & Ady, dia de boda
There is almost always something to celebrate in Mexico. Every week there seems to be a party happening for something, from construction workers to motorcyclists. Here at Casa Colibri, May has been a month especially full of celebrations. We started the month off with a fiesta in honour of Dia de los Ninos (Day of the Children). All of the children who come to our house three times a week for activities and lunch were able to enjoy the feast of hotdogs and chips, played games and ended the festivities with a puppet show presented by the Casa. All the children - from the youngest toddler to the oldest boy - were completely entranced by the show, especially when the hero used his magic sombrero to defeat the evil witch.

When that party was over, the preparations for the next one took off quickly. The wedding of two house members, Chris and Adriana, brought past volunteers back to visit and filled the house with laughter and fun. The wedding was incredible. Adriana and Chris had created a perfect cross-cultural mix of Mexican and American friends and family. When thinking about it, I realize that the wedding was a reflection of some of the best elements of Casa Colibri. It brought together all sorts of people from various backgrounds and created a space where we could all relate to each other, regardless of language, experience or culture.  We danced to Mexican banda music and American classics like the YMCA. We all laughed at the pictures that had been set up throughout the reception. Everyone was touched by the speeches (translated where possible) and the ceremony.
Chris and Ex Member Chava Celebrating with everyone

We had one more celebration as the end of the month drew near. This was a bittersweet one for me, as it was my goodbye party. After three months of volunteering at Casa Colibri, it is time for me to return to Canada. It is hard to believe that I have only been here for a short time, as everyone here has so quickly become my family and part of my everyday life. I have learned how to irrigate gardens, build sinks, mosaic, quilt, to cook Mexican and Asian food, to ride a horse, and how to talk to people without words. And, perhaps most importantly, I have learned how to live in community with others and work together for common goals.

Coming to the Casa was a leap of faith for me. I had no idea what to expect when I stepped off my plane into the warm Mexican air. But that leap of faith has led me to incredible people and experiences. I am so grateful for the time I have spent here, and being able to take part in the celebrations of this community. I look forward to the day I can come back to the home I have found here.

Nadine




All the Colibris Cheersing Ady after the Wedding
 Casi siempre hay algo que celebrar en México. Pareciera que cada semana hay una fiesta por algún motivo, Día de la Santa Cruz, Los motociclistas, etc. El mes de mayo no ha sido la excepción, comenzamos con la fiesta para celebrar el Día del Niño. Todos los niños que vienen a nuestra casa tres veces por semana para jugar, hacer actividades y comer, disfrutaron de un festín donde compartimos Hotdogs, papitas y muchos juegos. Terminamos la tarde con una obra de marionetas preparada y presentada por Casa Colibrí. Todos los niños, chicos y grandes,  estaban entretenidos por la obra, especialmente cuando el héroe (un niño) hace desaparecer a la bruja con su sombrero mágico.

Time to dance and get down
Una vez terminada esta fiesta comenzaron los preparativos para la siguiente, la boda de dos miembros de la casa, Chris y Adriana. La boda trajo de regreso a voluntarios quienes llenaron la casa con risas y alegría. La boda fue increíble. Adriana y Chris crearon una fiesta donde se mezclaron perfectamente la cultura Mexicana y Americana entre familia y amigos. Cuando pienso en esto me doy cuenta que la boda fue un reflejo de los mejores elementos de Casa Colibrí. Atrajo todo tipo de personas con experiencias y culturas diferentes donde todos podían convivir sin importar el idioma. Bailamos banda y música americana como la clásica ¨YMCA¨. Todos nos reímos con las fotografías que fueron instaladas para la recepción y profundamente emocionados con las palabras que los invitados compartieron con Adriana y Chris.

Chris and one of his Best men Rodrigo who was one of the Niños de la Casa
Tuvimos otra celebración más al acercarse el fin de mes. Fue una fiesta agridulce ya que era mi fiesta de despedida. Después de tres meses de voluntaria en Casa Colibrí es tiempo de regresar a Canada. Es difícil creer que en tan corto tiempo todos aquí se han convertido en mi familia y parte de mi vida diaria. He aprendido como instalar el sistema de riego en el jardín, construcción, mosaico, costura y telas, cocinar comida Mexicana y asiática, montar a caballo y comunicarme con la gente sin usar palabras. Quizá lo más importante que he aprendido es el vivir en comunidad con otros y trabajar juntos hacia una meta común.

El venir a Casa Colibrí fue un ¨salto de fe¨ para mí. No sabía que esperar cuando baje del avión ante el aire caluroso de México. Este salto de fe me ha traído experiencias y personas increíbles. Estoy muy agradecida por todo el tiempo que he pasado aquí y ser parte de las celebraciones de esta comunidad. Espero algún día volver al hogar que encontré aquí en Casa Colibrí.


Nadine (Nadia)

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